Requisitos para la existencia de la relación especial de los empleados al servicio del hogar familiar.

Para la existencia de una relación laboral especial al servicio del hogar familiar son necesarios los siguientes requisitos:

En cuanto a la persona Empleadora:

La persona que contrata y que se denomina Empleador tiene que ser titular del hogar familiar en el que va a prestarse los servicios.

En el caso de dos o más personas que convivan sin constituir una familia ni una persona jurídica, será titular del hogar familiar quien ostente la titularidad de la vivienda o asuma la representación de tales personas.

El titular del hogar familiar ha de ser persona física. No se entiende que exista relación laboral especial, sino relación laboral ordinaria, cuando la prestación de servicios domésticos haya sido contratada por una persona jurídica

En cuanto al objeto de los servicios contratados:

Los servicios se contratan para ser prestados en el ámbito del hogar familiar.

Se admite con amplitud el carácter doméstico de los servicios:

– Cualesquiera de las modalidades de las tareas domésticas.

– La dirección o el cuidado del hogar en su conjunto o en alguna de sus partes.

– El cuidado o atención de los miembros de la familia o de quienes convivan en el domicilio.

– Trabajos que forman parte de las tareas domésticas como guardería, jardinería, conducción de vehículos y análogos.

No es preciso que los servicios se desarrollen materialmente en el seno del hogar familiar, sino que han de ser prestados «en o para la casa»; por ello pueden encuadrarse en esta relación especial los contratados por el titular de un hogar para llevar o recoger hijos del colegio, o para hacer la compra de los bienes diarios de consumo del hogar, o para el cuidado nocturno de una persona que vivía en un hogar integrado en una residencia

Existe un supuesto específico: cuando el titular del hogar familiar contrata además de la prestación de servicios domésticos, la realización con cualquier periodicidad de otros servicios ajenos al hogar familiar en actividades o empresas de cualquier clase del empleador . En estos casos, se presume la existencia de una única relación laboral común.

Carácter retribuido de los servicios contratados

Los servicios domésticos contratados han de ser retribuidos. Por ello, quedan excluidos de esta relación especial:

  • Los trabajos domésticos realizados a título de amistad, benevolencia o buena vecindad;
  • La prestación de servicios domésticos entre familiares, cuando el que los presta no tenga la condición de asalariado.
  • No existe la relación laboral especial en las relaciones de colaboración y convivencia familiar, como las denominadas “a la par”, mediante las que se prestan algunos servicios ‐cuidado de niños, enseñanza de idiomas o análogos‐, siempre que tengan carácter marginal, a cambio de comidas, alojamiento o simples compensaciones por gastos.

 

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